Entonces
un poco como un juego y otro poco el abismo natural al que nos conduce la regla
burguesa, asquerosa de un asco insensato y espurio, de un orden grandilocuente
y ácido. Me propongo que el juego le gane a la regla, al estatuto solemne e
introduzco con sonrisa pícara la palabra rinoceronte en el ámbito menos preciso
y más acartonado y me río de las medias de aquella señora en extremo ofídica y
recito versos de adverbios encadenados y que parecen no tener sentido pero en
verdad sí, al final sí, la poesía chúcara y un principio de rebelión y un cielo
que se vuelve océano para echarme una mano y continuar la ronda, un corro de
anémonas ante la mirada soez de un grupo de deidades a contrapelo de la marcha,
nada que hacer en contra de la marcha, la turba que va y que pide, que va y que
grita y las deidades que se ensucian los pantalones y el pueblo ya libérrimo de
ataduras de papel secante anda dibujando a toda mano un éxtasis
pluscuamperfecto mientras yo busco desesperado un caleidoscopio para poder
releer una novela que me gusta tanto, a ver, dónde me siento, una silla a falta
de chinchorro, silencio señora gorda y burguesa, anguila dirimente de lo
innecesario, que esto es sala de lectura y aquí no se permite ese ruido
horrible que le está saliendo de la glotis, espero, cada quien con su amapola y
su novela y a escribir una palabra obscena en cualquier sitio antes de abrir el
libro y nada de persignarse que la literatura es otra cosa, más compleja y más
sencilla, como la palabra rinoceronte señora.
L.N.

Una poesía salvaje. Un cielo que es mar y todo se da vuelta. De repende quedé leyendo invertida. Todo giró. La frivólidad siempre prendida a su estúpido grito. ¿De dónde nace la desesperación de un caleidoscopio? ¿de arriba, de abajo?...¿cómo todo puede darse vuelta?...el dios es pueblo en pantalones manchado de la turba que lo devora; y siguen, son dioses. Y cómo puede dar lo.mismo una silla o un chinchorro....ya todo se mezclo...los mares los cielos los dioses los rinocerontes...menos la frivolidad. El abismo no es para los frívolos.
ResponderEliminarLejos quizá del significado real...es lo que me disparó...Para releer! Bella imágen bello texto. Inquietante.
Pero qué lindas palabras. Muchas gracias. Qué lindo que hayas visto algo, un quiebre, una bisagra, el puntapié explosivo, qué oportuno que te hayas desorientado, contemplación de cabeza, interacción de cabeza, patas para arriba. No hay significado real: no hay real y no hay significado. Quisimos -tuvimos la urgencia- de decir algo. Y los rinocerontes se nos metieron en esas burbujas que suben -¿o bajan?-. Qué le vamos a hacer...
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